A finales de año los medios de comunicación se hicieron eco de la moda incipiente de la crioterapia en el mundo del deporte de alto rendimiento. Según se indicaba en la noticia,
después de un entrenamiento intenso o competición, las terapias de agua fría o helada alivian el dolor muscular y así se favorece la recuperación para la siguiente carrera o entreno, afirmando incluso que se puede llegar a mejorar el rendimiento deportivo. En el artículo se puede ver un video del uso de esta técnica en el Centro de Alto Rendimiento de Madrid: ver noticia: aquí.
No obstante, recientemente se ha publicado otra noticia (ver aquí) titulada “Dudas sobre los baños fríos contra las agujetas”. En esta se reafirma la tendencia actual de usar los baños de agua fría como aliado en el deporte para aliviar el dolor y recuperar más rápido el tono muscular después de hacer ejercicio. Esta nueva noticia se hace eco de diferentes estudios científicos, en los que se pone en duda de la efectividad de la crioterapia
como herramienta útil para el deportista, basándose en la falta de datos sobre los efectos secundarios que este tipo de terapias puedan ocasionar.
Las agujetas, tal y como las conocemos, se reconocen como el dolor muscular de efecto retardado después de un ejercicio intenso (superior al que los músculos están acostumbrados), produciéndose pequeños desgarramientos en el músculo y que desaparecen pasados pocos días.
Los promotores de la crioterapia se basan en que esta técnica es capaz de reducir la inflamación del músculo, y por ende las agujetas, por la contracción que sufren los músculos ante el frío.
No obstante, los estudios mencionados en el segundo artículo afirman que ante una prueba con más de 300 sujetos, no se observaron beneficios palpables entre los que se habían sometido a crioterapia y los que no ante el mismo esfuerzo físico, achacando los resultados positivos a un posible efecto placebo al no poder ocultar al tratamiento a los “pacientes”.
Asimismo, los mismos estudios concluyen que la crioterapia no presenta ventajas respecto a otras técnicas como baños de contraste, masajes, estiramientos, vendajes compresivos, etc. Expertos médicos consultados citados en el artículo además, desaconsejan esta práctica “no controlada” a la población en general ya que puede causar problemas en personas que padezcan enfermedades reumatológicas, insuficiencia arterial, problemas cardíacos, etc.
En resumen, ante una técnica como es la crioterapia donde pocos parámetros están definidos (temperatura ideal, tiempo de permanencia en el agua, etc.), los estudios aconsejan ceñirse a la mejor de las técnicas para aliviar las agujetas: el reposo.
¿Cuál es tu técnica para evitar o reducir las agujetas?
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Hola¡
Las DMAT (Dolor Muscular de Aparición Tardía) o las llamadas tambien DOMPAT (Dolor Muscular Post esfuerzo…), son como todos sabemos unas microlesiones de las fibras musculares ante un esfuerzo para el que no están preparadas siendo parte de un proceso de adaptación necesario para el fortalecimiento y la mejora de las prestaciones del musculo. La rotura celular libera el contenido citoplasmático de sustancias algicas que favorecen la respuesta inflamatoria al entorno de la fibra. Esta inflamación retiene agua y por ello se produce un edema en la zona principalmente en la unión musculo tendinosa donde las fibras son más vulnerables. La crioterapia como potente antiinflamatorio y analgésico al igual que la toma de ácido acetil saliciílico son terapias que han demostrado su efectividad durante años con magníficos resultados. Salu2