¡NPC no cierra por vacaciones!
Hace ya bastante que no introducimos ninguna crónica, pero en este caso, la ocasión bien lo merece. El fin de semana pasado completamos la Núria-Queralt, una de las carreras de resistencia más duras del calendario. Además, contamos con un equipo de (lilas) excepción: Tranyi Agustí, Jordi Trapé, Alex Berea y un servidor, Roger Olivet. El comando Altafulla al completo!
Datos técnicos de la prueba:
Kilómetros: 96 km (sólo 4,5 km por asfalto)
Tiempo límite: 24 horas.
Desnivel acumulado: 9.500 metros
La salida estaba programada para las 15:30 del sábado 3 de Julio, pero nuestro día empezó bastante antes:
A las 09:00 am salen Alex y Jordi de Altafulla. A las 09:30 lo hacemos desde Barcelona, Tranyi, yo y Anna (corredora en activo, que esta vez no se ha apuntdo a la carrera. Sin lugar a dudas ha sido parte fundamental del equipo y que nos ha prestado inigualable soporte logístico, anímico y alimenticio!!! – moltíssimes gràcies Anna).
Quedamos en Saldes, a los pies del Pedraforca, punto que coincide con el avituallamento del kilómetro 67. Dejamos el coche de Jordi, ya que la intención inicial era que él acabaría all la cursa. Subimos al otro coche y ya los 5 nos dirigimos a Ribes de Freser a por el cremallera. Por el camino risas varias, curvas por doquier y paradas técnicas producidas por la “sobrehidratación”
A eso de las 13:00 ya estábamos en Núria, ya sólo falta comer esperar y hacer los últimos preparativos, llenamos los Camelbag’s y Vaselina a discreción (abstenerse de comentarios graciosos, por favor)
Había mucha gente esperando la salida que era entre las 15:30 y las 16:00 horas. Durante la espera, mis compañeros de equipo empiezan a encontrarse con caras conocidas… ¡normal!, con tanto tiempo en el mundillo me imagino que a este tipo de locuras siempre acaban asistiendo los mismos.
El sistema de cronometraje: un 10! Va con código de barras, así que cada atleta sabe perfectamente el tiempo que ha tardado.
Minutos antes de empezar, decidimos ponernos en primera fila! Vaya pressing! Lo positivo del tema es que no nos encontraríamos “tapón” en la primera rampa, lo negativo (a mi parecer) es que por narices no podíamos adelantar a nadie, sino todo lo contrario: nosotros seríamos los adelantados.
Empezamos despacio, ya que la carrera empieza con una subida nada despreciable. Lo cierto es que no me había ni mirado el perfil, ya que prefería ir sin conocimiento de lo que me esperaba. Sabía que sería dura, pero no me hacía idea de “la magnitud”. Jordi empieza muy-conservador (seguro que ya estaba tramando el hachazo que luego nos pegaría…. jajaja).
Subimos hasta el “pas dels lladres”, dónde nos empieza a granizar, no me extraña, a 2.540 metros todavía queda nieve del invierno. Ahí es donde empiezo a darme cuenta de lo que significa una cursa de “Alta muntanya“.
En la bajada hasta la estación del tren de la Molina, Jordi empieza a imprir un ritmo muy alto. ¿Como puede ser? voy con el corazón en la mano y estamos bajando! Mi rodilla izquierda me da el primer toque, y todavía estamos en el km 25. Si quiero llegar al final debo ser comedido en las bajadas. Tranyi que había tirado muy bien durante toda la subida, nos dice al llegar a la Molina que no se encuentra “muy fino”. Parada rápida en la estación de tren, soporte inpagable de Anna (con bocadillo de jamón incluido) y a subir por la estación de esquí hasta la collada de Tossa! ¡vengaaaa!.
A continuación, bajo mi punto de vista, uno de los tramos más técnicos de toda la ruta: mucho desnivel en bajada, suelo muy humedo, con hojas secas que esconden rocas ultra-resbaladizas, y cuando no hay rocas, hay un barrizal que te hace bajar “como esquiando”. Resumen de este cocktail Molotov: piñazos a discreción! Íbamos cayendo uno tras otro, afortunadamente sin consecuencias graves.
En ese momento, los malos “feelings” de Tranyi se acentúan, Jordi va tirando como un jabato, nos va a romper! y Alex… bien, Alex es de otro planeta… un planeta de robots, a los que les a igual subir que bajar! Vaya maquinón! Por mi parte, me noto las rodillas en las bajadas pero es soportable, en las subidas y en el poco plano que hay disfrutando y de cardio me siento muy bien.
En el punto medio de la carrera, (km 48) Tranyi y Jordi deciden parar. Estoy convencidisimo que hubieran podido tirar más, pero su decisión me parece muy inteligente: en un mes tienen el Ultra Trail del Aneto, y en lugar de sufrir sin sentido, se lo han tomado como un “buen entreno”. Si señor! bien por ellos! Han sido unos compañeros de carrera ejemplares.
Entonces, la carrera se vuelve “cosa de dos”, con la noche como telón de fondo empezamos a tirar cual jabalí por el monte… jajaj En la subida hacia Saldes nos encontramos con Joan, con quien ya he coincidido en otras “marxes”, el tio no perdona una!
Llegando a Saldes, después de una buena subida y un tramo “extra” (por pardillos y seguir a un grupo), las sensaciones son muy buenas, tal y como dice mi compañero: “estamos en el Nirvana” jajaja. Una vez en el avituallamiento nos encontramos con Lisa. Hacemos una parada rapida, comemos pasta (que bien que nos sienta) y seguimos… que todavía queda.
El sol se asoma, y coincidiendo con el principio del día, empieza a llover, primero de forma ligera, pero acabando en una tormenta de escándalo! Rayos y litros y litros de agua. Llegamos al avituallamiento de “la font de la bruixa”, empapados, con ambrientos y con frio. La carpa esta llena de gente, que como nosotros ha decidido esperar un poco a que pare aligere la lluvia. En total estamos unos 20-30 minutos en los que personalmente me quedo absolutamente helado. Ya cuando estamos a punto de salir, llega Jaume Terés (otro maquinón “del planeta de los robots”) saludos, unas risas y seguimos.
Y aqui, para mi, la sorpresa del día. Teníamos tanto frio que tan solo podíamos hacer que CORRER. Y lo hicimos MUY rápido hasta llegar a meta! Empezamos a pasar a corredores, y aunque los pies estan absolutamente empapados (al final ya pasamos per el medio de los charcos y cruzábamos los rios “a ras”), afortunadamente las yagas no aparecen.
En el monasterio de Queralt nos esperan Tranyi y Anna, quién nos dan ánimos y nos indican que la llegada esta muy cerca. Tan solo queda una bajada y ya llegamos a Berga.
Al llegar a Berga seguimos las indicaciones que nos llevan hasta un “garito” donde es la llegada. Hemos sobrevivido al frio, a la larga distancia y a una tormenta bestial!
Resumiendo: una experiencia bestial, y con ganas de más!!
+ info de la carrera en: http://www.92km.com/
Resultados en: http://www.92km.com/classificacions/clasificacio_2010_temps.pdf
Ya tengo los puntos para el UTMB… ¿Quién dijo miedo?
(Creditos de las fotos: Anna y Lisa)Share on Facebook







de su entorno, pero a pesar de esto, esta lejos de ser una maquina ergonométricamente perfecta. Según los expertos, tan solo un pequeño porcentaje de la población tienen la fortuna de ser simétricos. El resto de los mortales, “sufrimos” pequeñas asimetrías que poco afectan a nuestra vida diaria (un pie un poco más grande que el otro, una oreja más arriba que la otra o un ojo más cerrado que otro). Sin embargo, existe otro tipo de asimetrías que si que pueden causarnos algunos problemas en cuanto empezamos a practicar algún deporte de impacto. Por ejemplo una la cadera ligeramente desplazada, o una pierna un poco más corta que otra puede llegar a traducirse en dolores crónicos en la rodilla.
Plantilllas comerciales: Estan hechas “para todos los públicos” y suelen llevar el atributo de “anti choque”. Salvo en casos de pronación o supinación extrema, poco van a poder ayudar estas plantillas. Se encuentran en grandes superficies como por ejemplo, Decathlon o incluso el Carrefour.
Plantillas de estudio ergodinámico:
Como ya habéis podido leer en la gran crónica de Roger explicando nuestra primera experiencia en una triatlón, yo no voy a hacer un post sobre lo que yo sentí en esas 5 horas y pico de deleite. Lo que si que quiero hacer es tocar el tema de los días post primera triatlón. La verdad es que los dos afrontamos la Challenge Maresme-Barcelona con los deberes hechos y habiendo estudiado fuerte. Y para mi sorpresa, el día después no tenia ningún tipo de molestia (exceptuando un poco de agujetas en el cuello de haber estado un poco más de dos horas acoplado en la bicicleta), y además tenía ganas de seguir metiéndole caña al cuerpo. Así que me decidí por ir a nadar y un ratito al gimnasio, muy buenas sensaciones. Es incerible porque después de una meta de este índole yo pensaba que estaría una semana en el “dique seco” recuperan







